EMDR aplicado a Mobbing – Acoso Laboral

Caso Mariano: Mobbing – Acoso Laboralacoso laboral

Mariano tiene 35 años y es redactor en un periódico desde hace 5 años. Está casado y tiene 2 hijos pequeños.

Se presenta diciendo que tiene problemas en el trabajo con sus compañeros de equipo, no se habla con ellos, recibe agresiones todos los días y ya no aguanta la situación. El siente un verdadero acoso laboral (mobbing). No quiere irse del trabajo porque le gusta y no conseguiría otro trabajo como ese.

Mariano es de una personalidad introvertida, de pocas palabras, da poca información y todo lo que dice es absolutamente racional y analítico. Se expresa de manera pedante y superior.

Planteo del caso:

A partir de esta presentación consideramos conveniente iniciar el tratamiento con sesiones de Terapia Gestáltica que le permitieran ampliar su campo de percepción de la realidad, ponerse en contacto con sus emociones y así pudiera darnos más información sobre él y su vida.

Con este plan de tratamiento empezó a brindar más información que permitió ir armando mejor el cuadro de su vida y de su personalidad. Relató que él era muy crítico de sus compañeros de trabajo, siempre les marcaba sus errores y no se sentía reconocido por sus méritos profesionales. Tampoco se sentía valorado ni reconocido por su esposa y la situación de pareja estaba cada vez más cerca de una separación. Con una sórdida historia familar nunca había obtenido el reconocimiento ni la valoración de su padre.

Después de 10 sesiones de terapia gestalt, comenzó a relajarse en el trabajo, disminuyeron las agresiones de sus compañeros y mejoró el diálogo con su esposa. Empezó a darse cuenta de su parte de responsabilidad en lo que le pasaba en la vida.

En estas instancias decidimos que ya podía iniciar el tratamiento EMDR.

El tratamiento se desarrolló en 2 etapas, la primera de 5 sesiones y la segunda de 6 sesiones de EMDR . Cada etapa se planteó un objetivo de trabajo distinto. A continuación relatamos la segunda etapa que fue la final.

Tratamiento EMDR:

Se utilizó un Protocolo Standard de 9 fases. Y se inició el trabajo de desensibilización y reprocesamiento de las situaciones traumáticas.

Problema a trabajar: me siento incomprendido y no reconocido

Mariano plantea las siguientes situaciones y creencias negativas:

1) A los 4 años primer recuerdo de su padre diciéndole desvalorizándolo CN: no tengo el control

2) A los 16 años no se atreve a hablarle a la chica que le gusta CN: estoy en peligro (de que vea mi inferioridad)

3) A los 21 años no puede dar un exámen oral de la universidad y deja los estudios CN: no puedo afrontar la situación

4) A los 23 años no puede aprender a jugar tenis CN: yo estoy mal

5) Discusión actual por reclamos de la esposa CN: soy incapaz

Las emociones ligadas a las CN son: desasociego, miedo, ansiedad, ira.

Desensibilización y Reprocesamiento

Se utilizó un Protocolo Standard de 9 fases. Y se inició el trabajo de desensibilización y reprocesamiento de las situaciones traumáticas.

En el caso de Mariano se presentó la situación que su reprocesamiento de la información no era de forma analítica o que pudiera expresar claramente en palabras, así que aceptamos que fueran apareciendo imágenes sin conexión aparente. Es frecuente que en personas muy racionales o con gran necesidad de aprobación el reprocesamiento tenga estas características. Nos centramos en que la desensibilización fuera aumentando y en los cambios de conducta que iba realizando entre cada sesión.

Creencias Positivas instaladas a partir del Reprocesamiento (elegidas por el paciente):

  • Me adapto a las distintas situaciones (antes: no tengo el control)
  • Me atrevo a exponer lo que me pasa (antes: estoy en peligro)
  • Me siento feliz haciéndolo (antes: no puedo afrontar la situación)
  • No me importa que me juzguen (antes: yo estoy mal)
  • Puedo hacerme cargo (antes: soy incapaz)

Resultados y cambios de conducta

Al cabo de 21 sesiones (1 por semana) Mariano se había relajado en el trabajo, había dejado de recibir agresiones y podía comunicarse con sus compañeros de trabajo de manera profesional, sin criticarlos ni opinar sobre el desempeño de estos. El ambiente laboral había mejorado mucho y ya se sentía cómodo y no se sentía acosado. La relación con su pareja también había cambiado de forma positiva e incluso estaba volviendo a tomar contacto con amistades que había dejado de lado tiempo atrás.

Le sugerimos que a continuación siguiera desarrollando habilidades sociales en espacios grupales, aceptó esta idea que le pareció un desafío que tenía ganas de enfrentar.

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